La guerra más larga en la historia de Estados Unidos ha terminado en una abyecta vergüenza y humillación para el imperialismo estadounidense. Veinte años después de la invasión de Afganistán, la fuerza militar más poderosa que el mundo haya conocido ha sido derrotada por completo a manos de una banda de primitivos fanáticos religiosos.

Las fuerzas talibanes se están apoderando de franjas de territorio en una ofensiva por todo el país, mientras las tropas estadounidenses se retiran de Afganistán. Se ha predicho que el régimen títere de Kabul, instalado por el imperialismo estadounidense y sus aliados, podría caer en un mes.

Los caóticos y muy postergados Juegos Olímpicos de Tokio se inauguraron hace unos días. Los Juegos se llevan a cabo sin aficionados, y en medio de la desaprobación general de los trabajadores y jóvenes japoneses, que temen con justa razón el peligro de propagar el COVID-19, y están enfurecidos por los cínicos intentos de los empresarios de obligarlos a compensar su déficit de venta de entradas.

La inmensa destrucción causada por los incendios forestales en Varimpompi, Eubea y decenas de otras áreas de Grecia no se debe únicamente a los vientos, las altas temperaturas y el cambio climático, como afirman el gobierno de Nueva Democracia y los medios burgueses. La verdadera causa de esta catástrofe son las políticas reaccionarias y la indiferencia criminal de la clase dominante griega.

Las fuertes lluvias han provocado graves inundaciones en varias regiones de Europa Central. Decenas de personas han muerto, muchas han resultado heridas y muchas más han perdido sus pertenencias. Se necesitarán años para reparar el desastre. El cambio climático ha aumentado la probabilidad de que se produzcan fenómenos meteorológicos extremos como este, lo que a su vez expone la mala gestión de la sociedad.

Una década después de que la revolución de 2010/11 echara al odiado dictador Ben Alí, una ola de protestas antigubernamentales ha sacudido Túnez. El gobierno ha sido derrocado en un golpe de Estado, pero no se puede confiar en ninguna facción burguesa. Las masas sólo pueden confiar en su propia fuerza. Es necesario un nuevo estallido revolucionario de los trabajadores y la juventud para conquistar un verdadero futuro.

Un nuevo informe revelador de Credit Suisse ha expuesto cómo en 2020 el 'club de los millonarios' creció dramáticamente, a pesar de que el capitalismo fue mantenido con respiración asistida, a medida que la desigualdad de riqueza aumentaba enormemente. Estados Unidos vio la creación de 1,73 millones de nuevos millonarios; Alemania, 633.000 y Australia más de 300.000.