El pasado sábado 9 de octubre, una turba de fascistas asaltó la sede nacional de la CGIL, el sindicato mayoritario de la clase obrera italiana, en el marco de una manifestación contra el certificado sanitario que planea imponer el gobierno Draghi. Publicamos a continuación la declaración de los camaradas de Sinistra Classe Rivoluzione, sección italiana de la CMI.

Los Estados Unidos se han visto afectados por un "Octubre de huelgas" en diversos sectores: desde la sanidad hasta la construcción; desde la carpintería hasta la minería del carbón; desde los medios de comunicación hasta las telecomunicaciones; desde la fabricación de aperitivos hasta la de cereales. En total, 100.000 trabajadores han votado a favor de la huelga este mes.

Una filtración de hasta 2,94 terabits de archivos ha levantado parcialmente el telón de los acuerdos y activos offshore de cientos de multimillonarios, líderes mundiales y funcionarios públicos. Esta filtración ha puesto de manifiesto el tremendo parasitismo de la clase dominante, con un total de entre 5,6 billones de dólares y 32 billones de dólares en riqueza en el extranjero.

La economía mundial se encuentra en un estado de caos y colapso, las cadenas de suministros se quiebran al enfrentarse a un aumento de la demanda con una producción limitada y el aumento del proteccionismo. El capitalismo está en crisis. El mercado no funciona. Necesitamos una revolución.

El miércoles 6 de octubre Guido Bellido renunció a la Presidencia del Consejo de Ministros y el presidente Pedro Castillo anunció un nuevo gabinete ministerial que representa un claro giro a la derecha. Salen los que la prensa burguesa acusó de “radicales” y “senderistas", entran los empresarios, los “moderados", los de la izquierda caviar, comprometidos con la estabilidad del régimen.