La dirección de Aernnova se dirigía así a los trabajadores por correo electrónico o carta antes de la pandemia: “querido colaborador ..”, ahora con la pandemia nos tutean “querido compañero ..”, a este paso en la siguiente carta nos llamarán “querido camarada ..”.

El pasado mes de septiembre los trabajadores de la empresa municipal de transportes de Valencia (EMT) comenzaron unos paros para reclamar el cumplimiento por parte de la dirección del preacuerdo de convenio y el acuerdo de externalizaciones al que se había llegado anteriormente, además de otras demandas a las que se había comprometido la dirección a dar satisfacción, y que no se están cumpliendo.

Los barrios obreros de Sevilla se movilizaron el pasado 3 de octubre convocados por Barrios Hartos, Marea Blanca y Marea Verde. A pesar de las condiciones de cierta prudencia ante la amenaza que supone la nueva oleada de contagios por la pandemia, varios miles de personas, conscientes de la gravedad que ello representa, se movilizaron y alzaron su voz, dando en todo momento muestras del máximo respeto a las medidas de seguridad requeridas.

La irrupción del Covid-19 ha traído como secuelas, aparte de la tragedia sanitaria, la paralización de la economía en todo el mundo, el cierre de fronteras, el colapso del turismo y de los viajes comerciales y de pasajeros. Esta situación está teniendo un especial impacto en la industria aeronáutica.

La dirección de Adecco despidió en pleno proceso electoral a 3 compañeros candidatos en la lista del SAT para las elecciones del 30 de septiembre, para boicotear nuestra candidatura. Desde entonces esta sección sindical no ha dejado de denunciar que estos despidos suponen una vulneración de nuestros derechos más básicos: el derecho a presentarnos a unas elecciones sindicales y el derecho a votar libremente a la candidatura que queramos.

Víctor, nuestro entrevistado, nos ha relatado de primera mano cómo le está afectando la crisis capitalista y sanitaria, también dentro del ámbito familiar, además de sus experiencias laborales previas y durante la pandemia. Vemos reflejada toda la miseria por la que tiene que pasar el pueblo trabajador. También vemos cómo la crisis pone de manifiesto la inefectividad del sistema en su totalidad, y cómo estos círculos de crisis, recesión, paro, ruina y malestar son intrínsecos al propio sistema, como resultado orgánico de sus contradicciones internas.

En los meses de marzo y abril, coincidiendo con el pico máximo de neumonía en nuestro país causado por el virus SARS COV 2, llegamos miles de sanitarios de las listas del paro para reforzar un sistema sanitario público ya deficitario y resentido por los distintos recortes y privatizaciones que se han venido llevando a cabo desde  2008, pero que se ha visto mermado aún más por las múltiples bajas por enfermedad y el colapso ocasionado por la crisis del COVID-19.