La Corriente Marxista Internacional saluda y apoya las manifestaciones convocadas por Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) en Bilbo e Iruñea este sábado 28 de enero frente a los ataques de empresarios y gobiernos contra la juventud trabajadora.

El 9 de enero se completó la renovación pendiente del Tribunal Constitucional, renovación que la derecha y el CGPJ habían bloqueado durante seis meses y que finalmente ha sido posible tras la crisis del 19 de diciembre y después de la intervención apenas disimulada del rey. Este acuerdo, sin embargo, no pone fin a una crisis institucional que no deja de ser un síntoma de una crisis mucho más profunda en el régimen del 78.

El intento de la derecha y de su brazo judicial de bloquear una mayoría progresista en el poder judicial y de tratar de anular por decreto la acción del gobierno y las sesiones del Parlamento son un paso muy grave que apuntan a un golpe de Estado “suave” que debe ser respondido por la clase trabajadora en las calles de forma masiva.

Publicamos el comunicado de Barrios Hartos de cara a la manifestación del martes 24 de enero,  de la sede de Endesa al Palacio de San Telmo - EL MARTES-24 A LAS 18:00H NOS VAMOS A LA BORBOLLA, SEDE DE ENDESA EN SEVILLA: SEGUIMOS CON LAS ESPADAS EN ALTO POR LOS NUEVOS TRANSFOMADORES Y MEDIDAS EXCEPCIONABLES Y URGENTES

El gobierno ha conseguido superar el primer trámite parlamentario para la reforma del delito de sedición. En una tumultuosa sesión, protagonizada por los alaridos y las acusaciones de traición de la derecha y con el voto por llamamiento solicitado por el PP para tratar de erosionar al grupo socialista, la reforma salió aprobada con los votos a favor de PSOE, UP, ERC, PNV y Bildu y la abstención de Junts.

El 7 de octubre entró en vigor la de Garantía Integral de la Libertad Sexual, la llamada Ley “solo sí es sí”, la cual unifica en un solo delito lo que anteriormente estaba dividido en abuso sexual y agresión sexual. El objetivo de la modificación es centrar cada caso en el consentimiento y que la víctima no tenga que demostrar que ha existido violencia para que se reconozca la agresión sexual.