En el día de hoy se ha aprobado la prórroga de 6 meses de la declaración de Estado de Alarma, anunciada por el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado 25 de octubre. No obstante, este nuevo Estado de Alarma dista mucho del declarado el pasado 14 de marzo, a través del cual se ordenó el confinamiento domiciliario de toda la población y el cierre de comercios y bares.

La crisis del Covid-19 ha vuelto a poner de manifiesto la precariedad de medios de la sanidad pública andaluza. En este artículo, analizamos las causas políticas de esta situación y planteamos soluciones desde un punto de vista de clase y socialista.

El Encuentro Estatal por la República, que agrupa a organizaciones de izquierdas y republicanas de todo el Estado, convoca para el día 18 de octubre (salvo en Madrid, que será el 24 de octubre) una jornada de movilización a nivel estatal, con manifestaciones en las capitales de provincia, bajo el lema: “El rey emérito al banquillo. Inviolabilidad no. ¡Viva la República!”.

Estamos ante una reforma del sistema público de pensiones sin precedentes. Nada que ver con las anteriores del 2011 y 2013, ni con las consecuencias de la creación de la propia comisión del Pacto de Toledo del año 1995 y sus consiguientes modificaciones en el sistema. No hay más que ver la repercusión social y mediática.

La pandemia empeora en la capital. Ha vuelto a ser el epicentro del virus no solo en el Estado español sino en toda Europa. Tras muchos vaivenes y tensiones entre los gobiernos central y autonómico, finalmente el gobierno de Ayuso ha decidido acatar la decisión del Ministerio de Sanidad de confinar toda la capital. Ahora, la CGT anuncia una huelga general contra la desastrosa gestión de Ayuso de esta epidemia.

El Coronavirus continúa extendiéndose por el planeta. Ya son más de 40 millones de personas infectadas en todo el mundo, de las cuales 1,1 millones han fallecido. Si bien en el Estado Español ha habido un par de meses de estabilización a principios de verano, sin apenas contagios, a partir de finales de julio las cifras de positivos por Covid-19 han ido aumentando hasta entrar ahora en la llamada segunda ola.

Es evidente que los virus y las enfermedades no discriminan por clase social por lo que nadie está libre de padecer cualquier afección en cualquier momento de su vida. Sin embargo, las posibilidades de mitigar los riesgos de la enfermedad o minimizar sus consecuencias si son una cuestión de clase. Y en el caso del Covid-19 en Madrid esto es algo que se observa claramente en función del nivel de renta de cada barrio.