Desde comienzos del año, y en medio del peor temporal de nieve en 50 años, el precio de la electricidad no ha parado de subir. El precio máximo, el segundo más alto de la historia, se alcanzó el viernes 8 de enero (94,99 euros/MWh) y podría superar los 100 euros en los próximos días. Hay que movilizarse por la nacionalización de este servicio tan esencial para la sociedad.

Aunque estamos a diciembre de 2020, aún resuenan en mis oídos los aplausos diarios de las 8. Esos aplausos que iban a significar un salto en el reconocimiento de una profesión que siempre ha sido la sombra de la medicina. Nos hicimos héroes y heroínas para toda la sociedad, nos emocionamos con cada aplauso, con cada reconocimiento público, pero en la materialización de todo esto, sólo hemos recogido más precariedad.

En sólo diez días han trascendido dos cartas de más de 300 altos oficiales del ejército en la reserva incitando a un golpe de Estado encabezado por el rey, contra el gobierno “socialcomunista”, y un chat de whatsapp de oficiales retirados del ejército del aire alentando a “fusilar a 26 millones de hijos de puta y a sus hijos”, refiriéndose a la izquierda y a los nacionalistas vascos, catalanes y gallegos.

Este pasado 14 de diciembre el Tribunal Supremo ordenó repetir el juicio contra Otegi y el resto de encausados en el caso Bateragune. En aquel juicio ya se les condenó a varias penas de prisión haciendo que Otegi pasara 6 años en la cárcel, cumpliendo íntegramente la condena.

EDITORIAL DE LUCHA DE CLASES Nº 70 – El Congreso aprobará por una amplia mayoría los Presupuestos del Estado para 2021, sustentado en la mayoría de izquierdas, estatal y nacionalista. Aunque no tienen grandes objeciones a estos Presupuestos, la clase dominante y el ala más derechista del PSOE no parecen contentos. Por otro lado, las maniobras desestabilizadoras de la derecha y del aparato del Estado se mantienen ¿qué perspectiva hay?